viernes, 24 de julio de 2020

HISTORIAS PARA CAMBIAR LA HISTORIA




Fabian Vinces Salazar

En una de sus primeras declaraciones como ministra de Salud, Pilar Mazzetti confirmó lo que hace ya algún tiempo resultaba evidente: existe un subregistro en las estadísticas de contagios y muertes por Covid-19. El equipo multidisciplinario a cargo de la revisión de estas cifras estima que han fallecido 17 455 personas. No obstante, los datos reales recién se lograrían un año después de superada la crisis sanitaria.

Cuando 17 455 deja de ser un número y se convierte en un collage de rostros, el dolor empieza a apretar. Lamentamos cada una de las pérdidas y abrazamos a todos los peruanos que enfrentan el complicado proceso de duelo que trae consigo esta pandemia.

Hay, hermanos, muchísimo que hacer

En el poema “Los nueve monstruos”, César Vallejo nos recuerda que el dolor causado por la muerte nos devuelve a la condición de “hombres humanos” y nos arranca de esa ilusión omnipotente de emular la divinidad, típico pecado que -en la mitología griega- desata la furia de los dioses y da origen a todas las tragedias del hombre.

Hoy la tragedia se traduce en hospitales colapsados y jugarretas políticas en medio de la crisis. Hoy el dolor se personifica en dos peruanos que han dado que hablar.

Víctima de Covid-19, murió Mario Romero Pérez, conocido como “el ángel del oxígeno de San Juan de Miraflores” por respetar el precio regular del oxígeno, a pesar de la alta demanda. Quizás le toque batir sus alas junto al “ángel de la bicicleta” para que soplen buenos aires en nuestro país y en Latinoamérica donde, a excepción de Uruguay, el nuevo coronavirus va dejando severos estragos.

En una carpa implementada en las afueras del hospital Honorio Delgado de Arequipa murió Adolfo Mamani Tacuri. Días antes, vimos las imágenes de su esposa corriendo detrás del vehículo que trasladaba al presidente Martín Vizcarra en su visita a la Ciudad Blanca. A decir de muchos, la imagen desconsolada de Celia Capira es el ícono de una nación desatendida por sus autoridades.

¿Qué nos dicen las historias de estos compatriotas? La respuesta se resume en un verso del poeta universal: “hay, hermanos, muchísimo que hacer”.

Figurita repetida

Mario Romero nos enseñó que las decisiones individuales tienen un impacto importante sobre la realidad que vivimos. Pensemos, entonces, qué podemos hacer para salir de la tonalidad grisácea que muchas veces opaca nuestras posibilidades de crecer como sociedad. Todos podemos ser héroes sin capa o ángeles sin alas, pero -sobre todo- podemos (y debemos) ser ciudadanos comprometidos. Esta pandemia nos enseña que aquello de sumar cada quien un granito de arena no puede ser más una alegoría.

Por otra parte, la impotencia de Celia Capira por no llegar al presidente nos pone de cara a una dura realidad: seguimos siendo un país presidencialista. Encontramos, pues, que el Perú ha sido gobernado por caudillos de los más diversos colores políticos.

La larga historia inicia en 1963 con Fernando Belaúnde, quien fue elegido en unos turbulentos comicios en los que participaron también Manuel Odría y Víctor Raúl Haya de la Torre. Esta nómina de candidatos muestra una tendencia que se extiende hasta la elección más reciente: el líder se impone sobre los partidos.

En 1968 la democracia se interrumpió con el golpe militar encabezado por Juan Velasco Alvarado, figura que aún hoy convoca simpatizantes. Le sucedió Francisco Morales Bermúdez, quien -al proclamarse presidente de la Junta Militar en el llamado “Tacnazo” de 1975- contradecía su premisa de “eliminar los personalismos” en el poder.

Ya en 1980, el carisma de Belaúnde se impuso nuevamente sobre la retórica del fundador de la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA). Cinco años después, Alan García, discípulo predilecto de Haya de la Torre, fue electo presidente como encarnación de la proclama de González Prada: “los jóvenes al poder y los viejos a la tumba”.

En su condición de outsider, Alberto Fujimori capitalizó las ansias de salvación de una nación traumatizada por la hiperinflación y la amenaza de un “paquetazo neoliberal” achacado al futuro Premio Nóbel, Mario Vargas Llosa. Alejandro Toledo y Ollanta Humala apelaron al discurso de la reivindicación del “cholo cobrizo”. A ambos les favoreció, también, la lógica de apostar por el “mal menor”. Con esa misma estrategia llegaron a Palacio de Gobierno Alan García y Pedro Pablo Kuczynski en 2006 y 2016, respectivamente.

Como bien sabemos, Martín Vizcarra asumió la presidencia del Perú luego de la renuncia de Kuczynski en marzo de 2018. Su gestión nos deja un aprendizaje valioso: los gobernantes no deben hacer lo mejor que puedan, sino que tienen la obligación de hacer lo mejor, sin atenuantes.

Lamentablemente, la realidad es otra. Así, el balance de estos 57 años resulta ser el siguiente: muchos nombres, pocas acciones. Diferentes personajes, mismo desenlace: un país con demasiados pendientes, gobierno tras gobierno.

Ahora bien, estamos en un punto clave de la historia. Convocadas ya las elecciones generales para abril de 2021, es momento de asumir el compromiso de consolidar una democracia real y renunciar al caudillismo que tanto daño nos ha hecho.

Aquí y ahora

Contar con representantes y autoridades capaces depende de una gran sinergia, en la cual la sociedad civil tiene la responsabilidad de elegir con base en un análisis riguroso. Por su parte, a los políticos les corresponde reconocer al país como un fin y no como un medio. Quizás ha llegado la hora de refundar la política, asumiendo un rol más activo desde lo individual.

Ya en otra tribuna me referí a la importancia de empoderar a la ciudadanía para advenir como una nación realmente soberana, libre del flagelo de la corrupción recurrente en las últimas décadas.

Recientemente la presión ciudadana llevó a los congresistas a cambiar su posición frente a la eliminación de la inmunidad parlamentaria. Lamentablemente, la posibilidad de hacer historia les quedó muy grande y se refugiaron en rancias argucias.

Nosotros, los ciudadanos, no rechacemos la oportunidad de enmendar el rumbo de la historia. Mientras esperamos las elecciones generales del próximo año, aquí y ahora, toca seguir cuidándonos. Seamos responsables; no nos convirtamos en un dígito más en el saldo mortal de esta pandemia.

Comprometidos con nuestro país, corresponde también asumir nuestro rol fiscalizador desde todos los espacios posibles. La democracia así nos lo demanda para que el 2021 nos halle realmente libres de taras políticas y así celebrar nuestra independencia en toda ley.



Sobre el autor
-  Psicólogo clínico y terapeuta psicoanalítico con más de 15 años de experiencia clínica en el ámbito privado e institucional.
-  Capacitador en temáticas de salud mental y facilitador de talleres de desarrollo de personas y equipos de trabajo.


jueves, 25 de junio de 2020

ALGUNAS REFLEXIONES ENTRE VERSOS Y ACORDES



Fabián Vinces Salazar

Han pasado más de 100 días desde que todo el país entró en cuarentena. Los medios de comunicación y las redes sociales diariamente han registrado lo bueno, lo malo, lo bonito y lo feo de este período. Una de las postales más recientes mostraba las largas filas de personas que se formaron el día que volvieron a funcionar los centros comerciales.

Peligros de la vida posmoderna

Esta noticia trajo a mi mente la canción “Mario Neta” del grupo uruguayo Cuarteto de Nos. ¿La razón? El tema resume en una línea ese afán consumista tan propio de los tiempos posmodernos que corren: “y comprar lo que no sé si necesito, pero quiero”. Y bueno, si de centros comerciales se trata, aquí otra parte (tan ad hoc) de la letra:

“En la radio hay un aviso que me pide que le pida plata a un banco.
Y, bueno, quizás un préstamo no viene mal;
justo estaba yendo al mall para ver qué puedo comprar”.

Estimado lector, seguramente se pregunta por qué cito a un grupo de rock en medio de una reflexión psicológica. Aquí mi respuesta: soy un convencido de que las producciones artísticas y la sabiduría popular -en su forma de refranes- son una gran fuente para entender al ser humano. No en vano autores como Freud y Lacan nos remiten a ellos para exponer sus postulados. Grandes obras como Hamlet, Fausto, y Crimen y castigo describen los grandes conflictos de la humanidad. Por otra parte, el refrán “de broma en broma, la verdad se asoma” bien podría resumir el texto “El chiste y su relación con lo inconsciente”.

¿Aún tiene dudas? A continuación, la Rima LX de Gustavo Adolfo Bécquer. Notará usted que este poeta español del siglo XIX describió con precisión el pesar y la frustración que muchos experimentan hoy en este mundo que rinde tributo al éxito y el desempeño excelente:

“Mi vida es un erial:
flor que toco se deshoja;
que en mi camino fatal,
alguien va sembrando el mal
para que yo lo recoja”.

Menos noticias, más poesía

En febrero de 2012, la Organización de Consumidores y Usuarios de España (OCU) publicó un estudio sobre la depresión y la ansiedad, cuadros que -según cifras de la Organización Mundial de la Salud- afectan a más de 500 millones de personas. La rotunda conclusión de aquel trabajo fue: más psicoterapia, menos pastillas.

Me permito darle vuelta a esta idea y hacer una sugerencia para estos tiempos de pandemia, querido lector: desatienda un poco las noticias y acérquese a la literatura y a la música. Si lo hace, encontrará en Vallejo una manera de ver el mundo diferente: “Hoy me gusta la vida mucho menos, / pero siempre me gusta vivir: ya lo decía” (Poemas humanos).

Sí, es cierto: hay días difíciles. Los que nos toca afrontar ahora lo son más, qué duda cabe. Y puede que nos cueste dar batalla a la ansiedad, a la frustración o al mal humor. Sin embargo, nunca debemos renunciar a la vida. Así lo canta Miguel Ángel Peralta, más conocido como Miguel Abuelo: “más allá de toda pena, siento que la vida es buena” (Lunes por la madrugada). Una vez más, el buen rock viene a reconfortarnos.

Redes que vinculen, no que atrapen

Obviamente, la música y la literatura no siempre alcanzarán para acompañarnos. Como seres sociales, necesitamos contactar con otros. Por ello, me permito otra recomendación: use las redes sociales para comunicarse con las personas significativas para usted.

No se quede atrapado entre tantas fake news y cifras de muertes y contagios. Use WhatsApp, Zoom, Messenger, Google Meet o la aplicación que prefiera para hablar con sus amigos y familiares. Y es que, como dice el refrán, “una pena entre dos es menos atroz”.

La palabra tiene un enorme poder; tanto así que constituye la herramienta fundamental de los psicoterapeutas. A fin de cuentas (como bien lo definió Anna O., célebre paciente de Freud), la psicoterapia resulta serla cura por el habla.

La vida, ese gerundio

Para terminar, permítame compartir con usted dos hallazgos importantes en mi práctica como psicoterapeuta. Quizás le ayuden a enfrentar de mejor manera aquello que muchos llaman “la nueva normalidad”.

Primero: la vida es un gerundio. Gramaticalmente, el gerundio enuncia una acción en curso. En tal sentido, podemos decir que la vida se trata de seguir haciendo, aprendiendo, mejorando, creciendo. En otras palabras, se trata de seguir realizándonos día a día.

Segundo: la vida se trata de estar bien “a pesar de”. Por ejemplo, hoy debemos seguir estando bien, a pesar de las contingencias propias de esta pandemia que nos toca enfrentar. Mañana nos tocará seguir estando bien, a pesar de lo difícil que será volver a nuestras actividades habituales. Y así sucesivamente.

Concluyo con la esperanza de que estas líneas le hagan sentido y le ayuden a enfocar las cosas desde una perspectiva diferente. Si llegó hasta aquí, muchas gracias por su atención.




Sobre el autor
-  Psicólogo clínico y terapeuta psicoanalítico con más de 15 años de experiencia clínica en el ámbito privado e institucional.
-  Capacitador en temáticas de salud mental y facilitador de talleres de desarrollo de personas y equipos de trabajo.





martes, 23 de junio de 2020

Precariedad laboral y social: Un atentado a la dignidad humana


Foto: Andina



Diana Mestanza / Indira Medrano




El 22 de junio de 2017, un incendio en la zona comercial conocida como “Las Malvinas” causó la muerte de Jovi Herrera Alania (21) y Jorge Huamán Villalobos (19). Ellos, al igual que otras personas, “laboraban” en jornadas de 12 horas encerrados bajo llave en un espacio con pobre iluminación y ventilación, sin acceso a sanitarios, con una breve pausa para almorzar y una remuneración diaria que promediaba los S/ 20. Por este motivo, los dueños de la galería fueron condenados con penas mayores a 30 años por los delitos de violación de la libertad personal y trata de personas agravada con fines de explotación laboral y esclavitud. A partir de esta noticia, reflexionaremos acerca del concepto de dignidad humana.

Al definir el concepto de persona, muchos autores enfatizan el valor de la intimidad y el derecho a la libre expresión. Al estar confinados, ambas facultades se vieron afectadas y con ello su reconocimiento pleno como individuos. La angustia de saber que morirían atrapados se agravó dada la imposibilidad de despedirse dignamente de sus familias, pues apenas lograron hacerlo vía telefónica.

Lamentablemente, la informalidad se ha arraigado en nuestra sociedad desde hace más de 40 años, y esta implica una fuerte tendencia a eliminar plenamente la noción de dignidad. Como consecuencia, muchas personas actúan con absoluta falta de ética e instrumentalizan a otros, sirviéndose de ellos y desconociendo su condición de seres libres. Este es el caso de la noticia aquí reseñada: una violación a los derechos fundamentales de las personas.

Las condiciones infrahumanas en las cuales trabajaban Jovi y Jorge demuestran la escasa preocupación que tenían sus empleadores por ellos, pues al instrumentalizarlos y exponerlos al peligro vulneraron su dignidad. Cabe enfatizar que no puede atribuirse un valor positivo al resultado del trabajo sin tomar en consideración las repercusiones que traen consigo las acciones del empleador sobre el empleado y, de la misma forma, la afectación física y psicológica que dicho trabajo genera en los empleados.

El tipo penal cometido (esclavitud y otras formas de explotación) se halla descrito en el Decreto Legislativo Nº 1323. Las pruebas presentadas al juzgado comprobaron el delito y, demostrando que cada acción que realiza el hombre tendrá una repercusión sobre sí mismo y sobre los demás, los dueños de la galería fueron condenados por usar a estos jóvenes como instrumentos para obtener beneficio propio. De este modo desconocieron la condición humana de estos jóvenes, omitiendo su libertad de elección.

Voces críticas señalarán que los jóvenes eligieron libremente laborar en esas condiciones; otros cuestionarán que ellos aceptaron ser contratados para participar en la falsificación de productos. No obstante, resulta innegable que -tanto para Jorge y como para Jovi- renunciar a ese precario trabajo significaba privarse de un medio para subsistir y proveer a sus familias.

El nivel de desprendimiento a la vergüenza ante la necesidad nos lleva a reflexionar hasta qué punto el ser humano puede soportar condiciones que afecten su bienestar con tal de asegurar recursos económicos para satisfacer sus necesidades básicas.

Visto en perspectiva, podemos decir que tanto Jorge como Jovi optaron por cumplir la premisa de lograr todos los bienes de los cuales eran capaces en medio de la ambigüedad referida a los medios que optaron para ejercer dicha libertad. Dado que no es objeto de este trabajo analizar su conducta, enfatizamos que nada justifica que su condición de personas haya sido anulada, pues los derechos humanos alcanzan a todos los individuos.

Dado que, de un modo u otro, todas las acciones individuales repercuten sobre la comunidad, cada uno de nuestros actos es una oportunidad para mejorar la dinámica social. Todos podemos sumar al cambio. Más aún, el carácter teleológico de la responsabilidad de los profesionales de la salud psicológica implica fomentar cambios hacia un modo de actuar que, en tanto ético, resulte plenamente humano.



Sobre las autoras

Diana Mestanza
Licenciada en Psicología con especialización en promoción del alto rendimiento deportivo

Indira Medrano
Licenciada en Psicología y psicoterapeuta con enfoque de género

sábado, 6 de junio de 2020

LAS VUELTAS DEL MUNDO EN (MÁS DE) 80 DÍAS



Fabián Vinces Salazar

Los últimos días han traído noticias de toda índole tanto a nivel nacional como mundial: la solicitud de excarcelación (vía habeas corpus) de Abimael Guzmán, el asesinato de George Floyd, la reaparición pública de Anonymus y extrañas contrataciones en el Ministerio de Cultura. Todo ello en el ámbito de lo negativo.

Sin embargo, en un intento de aportar a la salud psicológica, me centraré en reflexionar acerca de una noticia que -afortunadamente- ha tenido mucha repercusión en medios de comunicación y redes sociales.

Se trata del proceder ético de Luis Barsallo Montalvo, pequeño empresario del Callao que ha optado por comercializar oxígeno respetando el precio que este tenía antes de la emergencia sanitaria. Además, lo hace bajo un criterio salomónico que le permite proveer a un mayor número de personas. Su conducta, encomiable a todas luces, revela una actitud frente a la vida que él mismo resume así: “cada uno es responsable de sus actos”.

La verdad nos hará libres

Como sabemos, responsabilidad y libertad son conceptos que se hallan estrechamente ligados. Entonces, cabe preguntar qué significa ser libre. Para responder esta interrogante, recurriré a una máxima de la tradición cristiana que sugiere “estar en el mundo sin ser del mundo”.

Desde la perspectiva psicoanalítica, aquello de estar en el mundo se traduce como insertarse en cultura a través de dos operaciones fundamentales: aprehender las convenciones de la comunicación y generar vínculos interpersonales. En esa lógica, ser libre implica constituirse como sujeto; esto es, hacerse de un lugar en el entramado social, pero sin someterse a los discursos que en él proliferan. No ser del mundo se trata, entonces, de rescatar la subjetividad frente a los imperativos que buscan estandarizar.

Por otra parte, advenir sujeto conlleva también la renuncia a la omnipotencia. Reconocer la imposibilidad de satisfacer a plenitud los impulsos nos ancla en el principio de realidad. No aceptar esta lógica nos convertiría en temerarios Ícaros volando cada vez más cerca del sol, con el consiguiente riesgo de una estrepitosa caída.

La libertad, más que un destino, es un acontecimiento que se actualiza constantemente. Cada día enfrentamos decisiones (mayores o menores) en las cuales actuar con responsabilidad. La decisión comercial del Sr. Barsallo evidenciaría que -contrario a lo que muchos piensan- el mercado no es el problema sino el actuar irresponsable de quienes, con poca noción de bien común, distorsionan la premisa de oferta y demanda y hacen de la especulación una norma tácita.

El mundo no está en llamas; nosotros lo incendiamos con nuestras acciones u omisiones. Esta es una verdad que nos librará de esperar que sean otros quienes resuelvan problemas en los cuales seguramente podemos aportar y así dejar de ser meros espectadores pasivos en la historia.

FOTO: AFP

La otra cara de la moneda: exclusión y violencia

Contrario a lo ocurrido en el Callao, la muerte de George Floyd y la figura de Abimael Guzmán nos recuerdan que la vida civilizada es aún un proyecto en construcción que se ve severamente afectado por el componente tanático de la naturaleza humana.

El 25 de mayo, en Minneapolis (Minnesota, EE.UU), George Floyd murió asfixiado luego de ser intervenido por un policía de la localidad. En esta historia, el racismo parece estar presente desde el inicio. Floyd acudió a un almacén del cual era cliente frecuente con la intención de comprar cigarrillos. Pagó con un billete de US$ 20, el cual -a decir del vendedor- era falso. Siguiendo el protocolo previsto, el dependiente reportó el hecho a la estación policial. La situación pudo concluir con el registro del incidente en la comisaría. No obstante, el primer agente que le interviene lo hace apuntándole con su arma reglamentaria. Luego de casi 30 minutos, otro oficial sometió al hombre afroamericano asfixiándolo hasta causarle la muerte. Esta acción nada tiene que ver con el principio de legítimo uso de la fuerza. En este caso, el racismo -en tanto operación que anula al otro como sujeto- habría sido el detonante de un desborde omnipotente sádico por parte del agente ahora detenido y acusado de homicidio.

Similar dinámica irracional se produjo en los eventos que sentaron el acta de nacimiento del terrorismo en el Perú. El 17 de mayo de 1980, en Chuschi (Ayacucho), Sendero Luminoso atacó la localidad para quemar las ánforas provistas para realizar los comicios que devolverían al Perú a la democracia luego de 12 años de dictadura militar. Este acto representa el ataque a la expresión de la voluntad popular. Dicho atentado perpetrado por los subordinados de Abimael Guzmán mostró su afán de imponerse mediante la violencia, desconociendo la libertad de los peruanos. Los asesinatos selectivos y los secuestros en las denominadas “cárceles del pueblo” del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) califican también como una violación de los derechos individuales y la soberanía nacional. En ambos casos, se trata de terrorismo puro y duro; de ninguna manera puede hablarse de lucha armada al referirse a ambos movimientos.

La libertad a nivel social se llama democracia y estado de derecho. El contrato social supone que la ley se aplique para todos, incluyendo a quienes la ejercen. Por ello, se proscribe todo abuso de autoridad del mismo modo que se sancionan los actos subversivos. La brutalidad policial es tan repudiable como el terrorismo, en tanto ambos atentan contra las libertades civiles.

Ganar en eternidad

Es probable que, como ya ha ocurrido antes, el olvido cubra los eventos negativos aquí reseñados. Lamentablemente, ello significará repetir escenas como las registradas en Minnesota y hallar personas que romanticen la violencia terrorista denominándola “lucha popular”. Es nuestra responsabilidad preservar la memoria y fomentar un cambio desde lo inmediato. Somos todos responsables de luchar contra el autoritarismo y el totalitarismo. Solo así nos haremos libres.

También tenemos la responsabilidad de replicar actos nobles como el de Luis Barsallo, pues es así como se trasciende: generando un efecto positivo en los demás. En tanto su ejemplo se traduzca en enseñanza, habrá posibilidad de transformar el mundo en un espacio de inclusión y encuentro.

A modo de conclusión, debemos enfatizar que nos corresponde promover el bien común, sin afanes de vanidad. Así, parafraseando “La copla” de Manuel Machado, debemos procurar que nuestros buenos actos vayan al pueblo a parar, “que, al fundir el corazón en el alma popular, / lo que se pierde de nombre, se gana de eternidad”.



Sobre el autor
-  Psicólogo clínico y terapeuta psicoanalítico con más de 15 años de experiencia clínica en el ámbito privado e institucional.
-  Capacitador en temáticas de salud mental y facilitador de talleres de desarrollo de personas y equipos de trabajo.






miércoles, 27 de mayo de 2020

Detalles sobre la enseñanza de la educación inicial a distancia


  •      Es posible que los niños de educación inicial aprendan a través de la modalidad a distancia, pero tiene su propia dinámica.
  •      Estamos en un mundo digital y este problema de salud es la oportunidad para aprender y confiar en el uso  de las tecnologías de la información y la comunicación (TICs).



El país afronta una situación compleja de salud púbica a causa del COVID-19, lo cual ha afectado el desarrollo del año escolar. Estamos en un mundo digital y este problema de salud es la oportunidad para aprender y confiar en el uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TICs) e identificar cuáles son los aprendizajes claves para la educación integral que favorezca el desarrollo físico, mental y social, señaló Liliana Muñoz, vicedecana de la Facultad de Educación de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH).


Comentó que, si los profesores se limitan a trasladar las actividades para la modalidad presencial sin ningún tipo de adecuación y adaptación, esto no resultará. En ese sentido, en el marco del Día de la Educación Inicial que se conmemora cada 25 de mayo, la vicedecana de la Facultad de Educación de la UPCH, señala algunos detalles y recomendaciones sobre la enseñanza de niños de educación inicial a distancia:

1.       Es posible que los niños aprendan a través de esta modalidad, pero debe quedar claro que tiene su propia dinámica. La discusión no debe centrarse en la cantidad de tiempo que los niños estén frente a una pantalla, sino prestar atención a los contenidos y actividades de las experiencias digitales que se generen.

2.       El docente debe rediseñar el programa con actividades que genere oportunidades de aprendizaje centrado en el estudiante y apropiado a su desarrollo, necesidades e interés. Esto quiere decir que se prevea actividades que atienda la diversidad del grupo. No todos tienen que estar haciendo lo mismo.

3.       Promover el involucramiento de las familias y brindar orientación para que faciliten entornos estables, que comprendan el desarrollo de los niños, que sean sensibles a sus requerimientos y que los acompañen de manera cariñosa y oportuna.

4.       Coordinar con los padres cual será el mejor horario para facilitar que los estudiantes se conecten entre sí, compartan sus experiencias e interactúen con los docentes. Este debe realizarse por pequeños grupos para lograr el máximo beneficio y no necesariamente todos los días el mismo grupo. Otro momento de comunicación es a nivel de los padres para dialogar acerca de los sentimientos, expectativas, necesidades e intereses de los estudiantes.

5.       Es importante ofrecer un buen modelo de uso de la tecnología, para ello se debe establecer con los padres y los estudiantes normas para el uso moderado, responsable y respetuoso de las TICs.

Liliana Muñoz resaltó que el mundo de hoy necesita de personas autónomas, capaces de resolver problemas ante situaciones de incertidumbre, este es el momento para involucrar a los estudiantes en actividades cotidianas que le permitan manipular, experimentar, investigar y aprender.

Cabe precisar que en el marco del Día de la Educación Inicial se resalta la labor de los profesores, así como a todas las personas y autoridades involucradas que impulsan esta enseñanza en el país y su razón de ser: los niños. A diferencia de años anteriores, la forma presencial de celebrar la fecha con actuaciones, desfiles y actividades diversas no ha sido posible por el estado de emergencia del COVID-19. En este contexto, las TICs juegan un rol esencial para la teleeducación, una realidad en la que muchos niños, profesores y padres han tenido que adaptarse.  



domingo, 24 de mayo de 2020

Pacientes de Mucopolisacaridosis (MPS) en el contexto de la pandemia por el COVID-19

¿Cuán complejo es ser un paciente MPS en el Perú?

  • Las MPS son enfermedades genéticas raras que están presentes desde el nacimiento y en algunos casos, no presentan síntomas hasta la primera infancia.
  • El 15 de mayo se conmemoró el Día Mundial de las MPS, el cual busca concientizar sobre la importancia de un diagnóstico temprano para mejorar la calidad de vida de los afectados.
  • Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), existen alrededor de 7,000 enfermedades raras que afectan aproximadamente al 7% de la población mundial.
Los pacientes con Mucopolisacaridosis (MPS) necesitan atención especializada en los servicios de salud, sobre todo en un entorno de pandemia, como la que afrontamos con el COVID-19. No obstante, muchos casos se han complicado por la falta de medicación y control médico, señaló Bequer Vásquez Garro, presidente de la Asociación Peruana de Pacientes con Enfermedades de Depósito Lisosomal (APPEL).

El retraso en el diagnóstico de las MPS genera múltiples afecciones y, mientras más demora, se hace irreversible. Comentó que esto también impacta en los familiares, que sufren ante la dificultad de acceder a un tratamiento porque los medicamentos que requieren no existen en el país, ya que muchos de ellos aún no cuentan con la autorización del Ministerio de Salud.

La pandemia del COVID-19 ha agravado la situación de los pacientes de las MPS. Milagros Dueñas, especialista de la Sociedad de Genética Médica del Perú, resaltó que muchos se han perjudicado por las suspensiones de consultas y procedimientos, así como por la disposición de medicamentos, sobre todo, los que viven en regiones. Ante las dificultades que plantea el aislamiento social obligatorio, dijo que la teleconsulta es una herramienta útil para la atención médica de los pacientes de MPS con el propósito de evitar la exposición al riesgo de infección, a la que ellos son más vulnerables.

Las Mucopolisacaridosis (MPS) son enfermedades genéticas raras presentes desde el nacimiento. Los síntomas aparecen, en general, en la primera infancia y empeoran con el tiempo, lo que conlleva a posibles fallas en los órganos y a la reducción de la expectativa de vida. Actualmente se han identificado 11 tipos de MPS, como la MPS III (síndrome de Sanfilippo), MPS IV (síndrome de Morquio), MPS VI (síndrome de Maroteaux-Lamy) y MPS VII (Sindrome de Sly).

De acuerdo con APPEL, en nuestro país se ha identificado trece casos de diversos tipos de MPS de los cuales solo dos tienen acceso a tratamiento. Estas enfermedades deben ser entendidas como una carrera entre el diagnóstico y la progresión de los síntomas. El resultado se basa en la sospecha clínica y un análisis que determina la ausencia o disfunción de una enzima.

La mayoría de los casos diagnosticados con MPS en el Perú son niños con una expectativa de vida que puede llegar hasta los 15 a 20 años. La forma severa es la que se diagnostica mayormente, pues tiene un fenotipo (características visibles) más evidente. Los subdiagnosticados son quienes llegan hasta la etapa adulta, probablemente por su fenotipo más leve.



Diagnóstico temprano

La falta de conocimiento e información científica origina un retraso en el diagnóstico de las MPS. Por esta razón, cada 15 de mayo se conmemora el Día Mundial de las MPS, para concientizar sobre la importancia de un diagnóstico temprano que posibilite un manejo médico integral, oportuno y enfocado en mejorar su calidad de vida.

 “Lo principal es implementar más de un laboratorio de genética en pruebas moleculares, de actividad enzimática, entre otras, así como planear en ampliar el tamizaje neonatal para las enfermedades potencialmente tratables. Todavía falta que en el pregrado y postgrado se fortalezca el conocimiento sobre las MPS y las enfermedades raras en general, lo cual dificulta que los decisores de salud puedan aplicar esos conocimientos en este gran grupo de pacientes”, explicó el miembro fundador de la Sociedad de Genética Médica del Perú, Hugo Abarca.

Panorama en el Perú

De acuerdo con el Ministerio de Salud, cerca de dos millones de peruanos padecen de enfermedades raras, pero no tienen un acceso concreto a tratamientos integrales. Lo más complejo es la postración familiar que conllevan estas enfermedades, pues los pacientes dependen de un pariente que hace las veces de cuidador y que limita su realización personal y su contribución económica al hogar.

A pesar de que se aprobó la Ley Nº 29698 que declaró de interés nacional y preferente atención el tratamiento de personas que padecen de enfermedades raras en el país, como las MPS, hasta la fecha no existe un registro total de pacientes en el Perú, ni tampoco un plan nacional de prevención, diagnóstico, atención integral, tratamiento, rehabilitación y monitoreo requerido por la ley.


lunes, 18 de mayo de 2020

ESE POLLITO QUE TÚ TANTO EXTRAÑASTE

Foto: Caretas



Fabián Vinces Salazar

Como todos sabemos, la dificultad para “aplanar” la curva de contagios de COVID-19 llevó a prorrogar el aislamiento social obligatorio hasta el 24 de mayo (salvo nueva disposición de las autoridades). No obstante, la economía debe reactivarse, y para ello se ha dispuesto un plan de cuatro fases. 

Las grasas de la capital

La primera fase del plan de reactivación económica permite a los restaurantes el servicio de delivery y facilita a los consumidores la opción de recojo en tienda. Como era de esperarse, desde el primer día, los pedidos sobrepasaron la capacidad de entrega y muchas personas se agolparon a dichos comercios.

Ver las escenas de personas esperando hasta dos horas para comprar “comida chatarra” me llevó a pensar que, al parecer, es poco o nada lo que estamos aprendiendo como sociedad en medio de esta crisis sanitaria. En un local de comida rápida, las extensas filas devinieron en desorden y tumulto. Sin distancia interpersonal, todos los allí presentes quedaron expuestos al contagio de COVID-19.

A finales de abril, Piura fue blanco de críticas por la irresponsable aglomeración de personas comprando cerveza; hace pocos días la escena se repitió en diversos restaurantes de la capital.

Cerveza, pollo a la brasa, comida rápida. Ninguno de estos productos califica como bienes esenciales; mucho menos como saludables.

Todas las sangres, todas las cremas

Distritos de variada clasificación socioeconómica como Lince, Los Olivos, San Borja y San Juan de Lurigancho fueron testigos de un comportamiento tan homogéneo como los locales franquiciados que recibían a tan voraces clientes. Por “darse un gustito”, cientos de ciudadanos se expusieron a contraer una enfermedad que ha cobrado la vida de más de 2,600 compatriotas. ¿Cómo entender esta situación?

Las franquicias suelen ser un negocio muy rentable, ya que generan en el cliente la idea de estar en un lugar donde las cosas se hacen bien. Al “garantizar” la satisfacción, las ventas están aseguradas. ¿Qué podemos reflexionar sobre esto?

Tanto la psicología como la sociología coinciden en afirmar que el humano, en tanto ser social, halla en el entorno referentes para definir sus creencias, actitudes y comportamientos. Así, con frecuencia, busca pertenecer a un grupo en el cual ha proyectado sus ideales y deseos.

Las franquicias suponen para las personas un boleto a ese mundo al que desean pertenecer. Así, el pollo frito con sazón del sur estadounidense que hoy lleva a muchos a un tumulto de gente con mascarillas es el mismo que comerían en alguna ciudad del primer mundo, con o sin pandemia. Por su parte, el pollo a la brasa -en su condición de plato bandera- transporta a sus adeptos a una idílica versión de país donde las diferencias sociales desaparecen y todos compartimos el gusto por este manjar. Nos encontramos, pues, ante una falaz noción de igualdad.

Hace muchos años leí un artículo que revisaba los parámetros que definían la noción de minoría social en estos tiempos posmodernos (Pese a ser un texto de hace dos décadas, la magia del internet me permitió encontrarlo y compartirlo con ustedes: www.bibliopsi.org/docs/carreras/obligatorias/CFP/etica/farina/Farina%20-%20Las%20diferencias%20segun%20Benetton.pdf).

Juan Jorge Fariña, uno de los autores, propone que “hoy, es la cantidad de dinero que las personas tenemos en el bolsillo lo que define nuestra pertenencia a mayorías o minorías”. Dicho de otra manera: quien cuente con dinero suficiente para pagar, será bienvenido en cualquier local comercial.

A pocos días de concluir la “cuarentena”, hay quienes parecen decir: si podemos y queremos, saldremos a comprar en restaurantes. Da igual si se generan tumultos, si el producto tiene sobreprecio, o si se carga la deuda a una tarjeta de crédito. Se trata de estar en la foto de la reactivación de la economía; lo importante es echar a andar al país. Nuevamente, la falacia se hace presente.

Lo mío es tuyo; lo tuyo es mío

Vivimos en un estado de derecho y cada uno puede actuar con libertad, siempre que no trasgreda la ley. Lo aquí expuesto no busca el adoctrinamiento ni criticar las franquicias como formato de negocio. Es usted libre de comprar lo que quiera y donde quiera. Puede usted hacerse de una franquicia; las leyes del mercado serán las encargadas de brindarle o negarle la recompensa del éxito económico.

Desde esta tribuna únicamente proponemos ejercer las libertades individuales con prudencia y sensatez. A decir de Adam Smith, la prudencia es una forma virtuosa de asegurar los intereses particulares. Ser prudente significa cuidar al otro tanto como cuido lo propio. Así se logra el bien común.

Se trata, entonces, de reflexionar qué tan imperioso resulta comprar ese platillo que seguramente le obligará a hacer fila por largo tiempo, exponiéndole a contagiarse de COVID-19. Por su parte, a los restaurantes corresponde (re)formular los procedimientos de atención para garantizar la distancia entre personas.

Si todos actuamos con responsabilidad, cuidamos la salud pública. La ecuación es simple: a menor cantidad de contagiados, mayor capacidad de respuesta por parte de los resilientes profesionales de la salud que libran esta batalla en primera línea, a pesar de las limitaciones propias del sistema hospitalario. A todos ellos nuestro reconocimiento y gratitud.

Pronto tendremos la posibilidad de salir del aislamiento obligatorio. Empecemos a ejercitar la sensatez y el buen tino. Recordemos que aún podemos aportar mucho con la decisión de decir #YoMeQuedoEnCasa.




Sobre el autor
-  Psicólogo clínico y terapeuta psicoanalítico con más de 15 años de experiencia clínica en el ámbito privado e institucional.
-  Capacitador en temáticas de salud mental y facilitador de talleres de desarrollo de personas y equipos de trabajo.